Guía de Dusambé

La capital de Tayikistán — una ciudad de parques y montañas
Dusambé es la capital de Tayikistán, una ciudad que esconde un mundo de calidez oriental y hospitalidad tras su fachada soviética. El nombre mismo significa «lunes» en tayiko, reminiscencia del bazar semanal que una vez le dio identidad al asentamiento. Hoy sorprende a los visitantes con amplios bulevares arbolados, parques bien cuidados y monumental arquitectura de la época soviética.
Dusambé no es un destino turístico ruidoso, y eso es exactamente lo que la hace especial. No hay multitudes, solo locales acogedores y una ciudad que sigue su propio ritmo tranquilo. Los restaurantes son excelentes y los precios notablemente bajos comparados con la mayoría de las capitales de Asia Central.
La ciudad está rodeada de montañas por todos lados, y en los días despejados las cumbres nevadas parecen estar al alcance de la mano. Esto le da a Dusambé una belleza natural difícil de encontrar en otro lugar.
Excursiones de un día desde Dusambé
La excursión de un día más popular desde Dusambé es la Fortaleza de Hisor, a solo 30 km al oeste de la ciudad. Con una antigüedad de más de 2.500 años, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del país. A unos 75 km al este se encuentra la Presa de Nurek — la segunda presa de tierra más alta del mundo. Para los viajeros aventureros, el Lago Iskanderkul en las altas Montañas Fan es un destino inolvidable, con sus aguas turquesas rodeadas de dramáticos paisajes montañosos.


Dusambé es una ciudad que recompensa al viajero curioso. La mejor época para visitarla es la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre), cuando el clima es suave y la naturaleza está en su mejor momento. Los veranos son calurosos pero ideales para excursiones a la montaña. Una visita a la Fortaleza de Hisor y al impresionante Lago Iskanderkul es imprescindible.




















































































